Demasiado ruido

¿Cuánto tiempo de soledad y silencio necesita una persona para sacarse de encima todo el ruido que tiene metido en la cabeza y llegar a escucharse a sí misma?

Cambia, todo cambia.

 

Después de la violenta intromisión del mundo exterior que significó la masacre de Once, retomo el enfoque egocéntrico original de este blog.

El bocetito este de arriba tiene un par de años. Lo hice cuando tuve que tomar la difícil decisión de pedirle a la amiga con quien compartía mi casa que se mudara. Desde hacía tiempo me sentía muy sola, y necesitaba realmente ESTAR sola para poner un poco de orden en mi cabeza. Fue un duelo terrible pero voluntario, y necesario.

Puede parecer quizás un poco chocante y hasta patético esto de exponer mis miserias públicamente en forma de dibujos, pero si ahora PUEDO hacerlo es porque justamente, eso ya no representa cómo me siento. Es una etapa superada. Ahora sólo falta pasar en limpio lo aprendido y deshacerse del resto. Me queda la certeza de que la mejor manera de combatir la soledad no es huir de ella sino aprender a ser aliado de uno mismo. Me quedo también con el descubrimiento de varias virtudes que no creía tener, y de varias debilidades que, una vez admitidas, ya no dan tanto miedo.

De los rastros que quedan de los dolores pasados, voy haciendo una selección. La mayoría puede ir directamente a la basura porque ya no significan nada. Otros, como este, no sólo los voy a conservar, sino que los voy a poner a plena vista de todo el mundo. Porque son pruebas de batallas ganadas, cicatrices de las que estoy orgullosa, y cuentan la verdadera historia de quién soy.

Es hora de abrir las ventanas y ventilar. Dejemos que entre el sol.

La Sra. Intelectualidad Progre en problemas

Cada vez resulta más complicado encontrar argumentos verosímiles para demostrar que todo lo que sucede es un invento de Clarín para atacar a la pobre Cris. ¿Cómo hacemos para despegar al gobierno de la masacre de Once? Ya quedamos como unos giles negando la existencia de espionaje (el llamado “Proyecto X”) pero justificando su uso en las causas contra los trabajadores de Kraft. A ver, pensemos. ¿Conviene plantear que el gobierno es completamente inocente porque “no tiene la menor idea de nada” y en realidad “tampoco tiene mucho poder que digamos”? Creo que no. Entonces, ¿decimos que no hay plata para más, que 50 muertos tampoco es la gran cosa, que corrupción siempre hubo y siempre va a haber y nadie puede hacerse el sorprendido? No, tampoco. Mejor, mutis por el foro.

Los “falsos salmones”

¡La corriente queda para allá, muchachos! Justito justito para donde van ustedes. Qué casualidad, ¿no?

Pocas cosas hay que me saquen de mis casillas con mayor facilidad que la rebeldía berreta. Para mí la fama de rebelde es una especie de medalla que uno tiene que ganarse a fuerza jugársela en serio. Se trata de algo muy distinto de los “caprichitos infantiles”, de oponerse porque sí, usar palabras altisonantes o enfrentar a un rival que está en inferioridad de condiciones.”Bancársela” de verdad es otra cosa. Es darse permiso para criticar a los que mandan (a los que lo mandan a uno en la realidad, no a la “autoridad” en abstracto) y a uno mismo, y hacerse cargo si uno se da cuenta de que algo anda mal. Es apostar algo que es tuyo en serio, no la luna ni las estrellas, y estar dispuesto a perderlo.

Pero, ¿sabés una cosa? A la gente que hace las cosas bien las cosas no suelen salirle bien o, al menos, no automáticamente, ni en el corto plazo. Porque así como no existe un dios, tampoco existe un destino que garantice justicia, ni en este mundo ni en ningún otro. Por eso es tan difícil. Es difícil enfrentar a un profesor que maltrató a un compañero, es difícil enfrentar a un patrón que echó a un contratado, es difícil enfrentar a la policía en la calle, cuando la tenés ahí adelante apuntándote a vos y a otros muchos. Es fácil hacerse el malo en un blog, componer canciones que suenen combativas, chicanear a algún boludo. Eso es fácil, pero eso no cuenta. Eso es ir con la corriente. Es pensar que la política la hacen otros, “los que saben“, y que basta con repetirla y ponerse una camiseta. Sigue siendo ir con la corriente el hecho de seguir una corriente distinta a la de la mayoría, pero que te garantiza la comodidad de tener asegurado un grupo de pertenencia que te hace sentir acompañado. “Bancársela” es estar dispuesto a arriesgar ese grupito confortable, y no callarte si algo ahí adentro te hace ruido.

Tiene, a mi entender, unas pocas ventajas esto de ser rebelde “caiga quien caiga”. Por ejemplo, te garantiza depurar tu lista de amigos de personajes arribistas, de los que sólo te acompañan en las buenas; o de condescendientes, que sólo te acompañan cuando te ven débil. Tiene también la ventaja de que las personas honestas, estén de acuerdo con vos o no, te escuchen y te respeten. Te deja la esperanza de que alguna de la veces que te la jugaste y perdiste estrepitosamente, hiciste el ridículo y te humillaron públicamente, a alguno de los presentes algo de lo que dijiste le haya quedado dando vueltas en la cabeza y, con un poco de suerte, la próxima vez considere la posibilidad de jugársela, aunque pierda. Pero definitivamente hay una recompensa en particular que las supera a todas, y es poder recordar en los momentos más duros, cuando uno está totalmente solo, que uno sigue estando bien acompañado, porque no tiene al lado (o más bien adentro) a un pusilánime.

De épocas más oscuras

Técnica mixta. Tintas y Photoshop.

No fue un accidente…

…fue parte de los “daños colaterales”, de los “imprevistos previsibles” de este sistema de mierda, que mantiene los negocios capitalistas al costo del sudor y la sangre del pueblo. ¿Culpar a los trabajadores? ¿A los pasajeros? El colmo del cinismo. Los millones no van a sueldos ni a mantenimiento de trenes y vías: van a los bolsillos de los Cirigliano (no muy diferentes de los Taselli), de los Pedraza, de los Schiavi y los Kirchner de este mundo.

Che, Cristina, los 90, ¿no se habían terminado? Lágrimas de cocodrilo vierte la presidenta. Será para hacer juego con la cartera.

Material para pesadillas

Mientras esperaba en la parada del 70, vi que en la vereda de enfrente había un local de antigüedades con una vidriera muy bizarra. Justo le daba el sol de frente, y yo andaba con una cámara prestada en la mochila. Tras dudarlo un rato, crucé la calle y le pregunté al dueño del negocio si no le molestaba que le sacara unas fotos a su vidriera. El tipo no tenía problema, así que me di el gusto. Esa mezcolanza, protagonizada por la espeluznante cabezota de bebé, era demasiado buena para dejar pasar la oportunidad.

 

 

Retrato de cierta persona

A la persona en cuestión mucho no le gustó su retrato. De todos modos, creo que la cosa va mejorando. Es mi segundo dibujo en Corel Painter, está hecho de memoria, y siempre me costó mucho dibujar caras. Teniendo todo eso en cuenta, creo que más o menos se la banca. No sé.  ¿Ustedes qué opinan?

Pintura digital

Estoy tratando de aprender a usar el Corel Painter en una computadora MUY MUY lenta. Bueno, este es el resultado de mi primer intento de pintura digital.

The “X Project”

Ellos están entre nosotros.

Me refiero a los gendarmes de civil infiltrados en las marchas.